Al cerrar el año 2025, desde la organización ciudadana “Transporte Público Es Prioridad” consideramos necesario compartir con la ciudadanía el contenido de la nota presentada al Intendente Municipal de Encarnación, Sr. Alfredo Luis Yd Sánchez. Este pronunciamiento busca dejar constancia institucional del estado en que culmina el año en materia de transporte público, un servicio esencial y un derecho fundamental para miles de personas. El balance es preocupante. Finalizamos el año sin la conformación del Consejo Consultivo Municipal de Transporte Público, un espacio de participación ciudadana previsto en la normativa vigente y solicitado en reiteradas oportunidades por organizaciones sociales. Su ausencia limita el control social, la transparencia y la posibilidad de construir políticas públicas de manera participativa. Tampoco se registraron avances en la creación de una Dirección Municipal de Transporte Público, órgano clave para garantizar la regulación, fiscalización y control del s...
Una lectura desde la estructura del sistema, desde la responsabilidad institucional, y desde el derecho ciudadano a exigir un Estado que funcione. La primera pregunta cuando el transporte público falla es siempre la misma: ¿quién tiene la culpa? La lista es larga: el chofer, la empresa, el vecino con servicio, la ciudad de al lado, la calle en mal estado, las motos, la fuga de pasajeros. Es lo más fácil. Pero hay otra pregunta: ¿quién tiene la responsabilidad y la capacidad de hacer el cambio? Imaginemos que no existe un sistema vial. No hay rutas, semáforos, señalizaciones, prioridades, policía de tránsito, multas, desagües. Pero sí hay autos. El caos está garantizado. ¿Y a quién culpamos? A los peatones, a los que enciman vehículos, a los que estacionan mal, a los que van todos a la misma hora. A cualquiera menos al verdadero responsable. Lo que falla es a gran escala: el diseño, la planificación, el control, el mantenimiento. Cuando un problema afecta a cientos de miles de personas...