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UN NUEVO LLAMADO POR UN TRANSPORTE PÚBLICO DIGNO Y SEGURO

La Asamblea Ciudadana Transporte Público Es Prioridad hace suyas las siguientes palabras, escritas por una de nuestras integrantes ante la pérdida de Óscar Darío Alarcón. Compartimos su dolor, su indignación y su llamado.
Las tragedias no deberían ser el motor de los cambios. Sin embargo, una vez más, nos encontramos lamentando una pérdida irreparable que nos obliga a alzar la voz.

El pasado 10 de junio, un joven universitario perdió la vida en un accidente de tránsito que involucró una motocicleta y un ómnibus. Detrás de esta noticia no había solamente una víctima más en las estadísticas. Había una historia de sacrificio, esfuerzo y sueños.

Óscar Darío Alarcón, oriundo de San Pedro del Paraná, fue un joven destacado académicamente, egresado como mejor alumno de su colegio. Gracias a su dedicación logró acceder a una beca para estudiar Medicina, con el anhelo de convertirse en profesional y regresar algún día a servir a su comunidad.

Como miles de estudiantes del interior, enfrentaba diariamente las dificultades de la movilidad. Los recursos económicos no alcanzaban para cubrir todos los gastos que implica estudiar lejos de casa. Por ello, residía con familiares y realizaba largos desplazamientos para asistir a la universidad, persiguiendo el sueño de construir un futuro mejor.

Hoy, ese sueño quedó truncado.

Ante esta dolorosa realidad, desde la ciudadanía hacemos un llamado urgente a las autoridades municipales, departamentales y nacionales, así como a las instituciones vecinas y actores involucrados en la planificación del transporte y la seguridad vial, para que trabajen de manera coordinada en la búsqueda de soluciones reales y sostenibles.

No podemos seguir aceptando que estudiantes, trabajadores y familias enteras se vean obligados a asumir riesgos diarios debido a la falta de un sistema de transporte público eficiente, accesible, seguro y digno.

Necesitamos:
  • Más y mejores opciones de transporte público para estudiantes y trabajadores.
  • Horarios adecuados a las necesidades reales de la población.
  • Mayor cobertura hacia comunidades alejadas y zonas rurales.
  • Inversiones en seguridad vial e infraestructura.
  • Espacios de diálogo permanente entre autoridades y ciudadanía para atender esta problemática.
Cada persona que pierde la vida en las rutas deja una familia destruida, sueños inconclusos y una comunidad entera de luto. Ninguna obra, ningún proyecto y ninguna agenda política pueden estar por encima de la protección de la vida humana.

Que la historia de Óscar Darío Alarcón no sea recordada únicamente por la tragedia de su partida, sino también como un llamado de conciencia para impulsar las transformaciones que nuestra sociedad viene reclamando desde hace años.

Exigimos acciones concretas. Exigimos voluntad política. Exigimos un transporte público digno y seguro.

Porque detrás de cada estudiante que viaja diariamente existe una historia de esfuerzo.

Y porque ninguna familia debería volver a recibir la noticia que hoy enluta a tantas personas.

La movilidad segura no es un privilegio; es un derecho, y una garantía de vida digna.