Al cerrar el año 2025, desde la organización ciudadana “Transporte Público Es Prioridad” consideramos necesario compartir con la ciudadanía el contenido de la nota presentada al Intendente Municipal de Encarnación, Sr. Alfredo Luis Yd Sánchez. Este pronunciamiento busca dejar constancia institucional del estado en que culmina el año en materia de transporte público, un servicio esencial y un derecho fundamental para miles de personas.
El balance es preocupante. Finalizamos el año sin la conformación del Consejo Consultivo Municipal de Transporte Público, un espacio de participación ciudadana previsto en la normativa vigente y solicitado en reiteradas oportunidades por organizaciones sociales. Su ausencia limita el control social, la transparencia y la posibilidad de construir políticas públicas de manera participativa.
Tampoco se registraron avances en la creación de una Dirección Municipal de Transporte Público, órgano clave para garantizar la regulación, fiscalización y control del servicio. A ello se suma la inexistencia de canales institucionales de atención a usuarios, lo que deja a la ciudadanía sin espacios formales para presentar reclamos, quejas o sugerencias.
En un contexto donde se anuncia una posible reforma del sistema de transporte público metropolitano, resulta especialmente grave que no se hayan convocado audiencias públicas, negando a la ciudadanía el derecho a participar de decisiones que impactarán directamente en su vida cotidiana durante los próximos años.
Como organización que ejerce control ciudadano, también enfrentamos serias dificultades para acceder a información pública básica, como las actas de la Junta Municipal, documentos que deberían estar disponibles para evaluar cómo se gestiona el derecho a la movilidad urbana. Esta falta de transparencia debilita la democracia local.
En contraste con este panorama, consideramos justo destacar la lucha sostenida de las trabajadoras domésticas de Cambyretá, cuya organización y persistencia lograron impulsar la propuesta de conectividad hacia el Gran Hospital del Sur. Este avance demuestra que la participación ciudadana efectiva sí produce resultados cuando se la escucha.
Otros puntos críticos señalados en la nota incluyen:
- La no implementación de un centro de monitoreo del transporte público, pese a estar previsto por norma.
- El aumento del pasaje sin mejoras visibles en la calidad del servicio.
- La ausencia de protocolos de seguridad y asistencia, evidenciada en un accidente donde una trabajadora y un niño no recibieron atención adecuada.
- El deterioro de la Terminal de Ómnibus, que afecta la dignidad del servicio y la imagen de la ciudad.
- La creciente normalización de prácticas de violencia política e institucional, que desalientan la participación ciudadana y el acceso a la información pública.
El transporte público no es solo un asunto administrativo: es una política de derechos que incide directamente en la calidad de vida, el acceso al trabajo, la salud y la educación. Por ello, instamos a las autoridades municipales a asumir plenamente su responsabilidad institucional, a garantizar la transparencia y a habilitar mecanismos reales de participación ciudadana.
Desde "Transporte Público Es Prioridad", reafirmamos nuestra disposición al diálogo y al trabajo constructivo. Creemos firmemente que un sistema de transporte digno y eficiente solo puede construirse con el compromiso conjunto del Estado y la ciudadanía organizada.
Compartimos esta nota porque el derecho a la movilidad urbana nos involucra a todas y todos. Informarse, participar y exigir rendición de cuentas también es una forma de construir ciudad.